¿ Qué es la O.A. ?
La O.A. es un movimiento que se opone frontalmente al nacionalismo en todos sus aspectos, y defiende la unidad y continuidad de España como realidad social y como entidad histórica.
¿ Porqué la O.A. ?
PORQUE la transición no resultó ser un impulso modernizador sino la apertura total a las ambiciones nacionalistas.
PORQUE desde entonces se ha producido, sin tregua, la ofensiva nacionalista para disgregar el país mediante el acoso, el chantaje y la opresión permanentes.
PORQUE hemos visto la infiltración y manipulación de los aparatos de penetración ideológica del nacionalismo en todos los ámbitos y niveles.
PORQUE frente a ello el país se debilita con una partitocracia protagonizada por una autodenominada “izquierda”, vacía, podrida, infantilizada, y entregada a ese nacionalismo fascista, y una llamada “derecha”, pesetera, egoísta, cobarde y claudicante.
PORQUE con la colaboración y entreguismo de los intelectuales - embaucadores, trileros, "hoy aquí, mañana allí", completamente desacreditados y que han dejado de ser referente moral y ético de nada - la sociedad española se adormece en la parálisis que produce la incredulidad, el miedo, el hedonismo y la indiferencia.
- Nuestro movimiento rompe ese silencio mortal y llama a la movilización.
- Está en juego nuestro ser, nuestra cultura y lengua, nuestro progreso y nuestro futuro.
Nuestras bases
Los conceptos que enmarcan el movimiento de Oposición Antinacionalista ( O.A. ) expresan su voluntad de anteponer el criterio de utilidad para la confrontación con el nacionalismo, frente a la ya obsoleta, falsa, inoperante e incluso contraproducente oposición “izquierda-derecha” ampliamente superada por la realidad histórica.
El movimiento O.A. se define como:
Aideológico.
Muertas ya las ideologías tanto en la teoría como en la práctica, el mantenimiento de los viejos clichés no es más que una estratagema para la perpetuación de las oligarquías políticas y elites dirigentes que medran en el sistema.
Discusiones y adjetivaciones de esta naturaleza, así como de índole religiosa, carecen de sentido dentro del movimiento O.A.
Integrador.
La O.A. está abierta a todos los que conscientes de la persecución y amenaza a que está sometido todo lo español y quienes así se definen, tienen la voluntad suficiente y desean aprestarse a su defensa.
La O.A. repudia por igual tanto el reaccionarismo franquista que se apropió, corrompiéndolos, de todos los elementos culturales e históricos elaborados milenariamente por el pueblo, como la traición de las elites políticas y de los intelectuales que también los distorsionan, denigran y destruyen.
La O.A. requiere la unión, al margen de ideologías extemporáneas y extintas, alrededor de nuestros elementos culturales vivos y existentes, de nuestra realidad como sociedad y de la lucha histórica de la población española por el progreso, la libertad y la unidad.
Nosotros, a diferencia de los nacionalistas no necesitamos inventar nada porque nosotros ya somos. Nosotros sí somos.
Pragmático.
La O.A. no es un club de debate ideológico ni de ortodoxias y se centra en el principal objetivo que es la lucha contra los nacionalismos que nos disgregan.
En consecuencia rechaza todas las controversias que no vayan directamente dirigidas a ese fin, que no creen una clara actitud antinacionalista, por estériles, debilitadoras o políticamente inoperantes.
Intransigente.
Los nacionalistas ya han definido “bandos”: los “otros” son literalmente calificados como sus “enemigos” y quien no colabora con ellos está contra ellos ( así es como lo perciben y explicitan ).
La O.A. asume el lugar en que nos han colocado.
Consecuentemente rechazamos todo lo que los nacionalistas utilizan como símbolos propios, pues los han contaminado de tal modo que ya son irrecuperables para la vida social, civil, y normal.
Rechazamos, asimismo, el lenguaje débil, neutro, contemporizador, comprensivo y equidistante que se pretende imponer desde sectores “bienpensantes”, al que los nacionalismos han demostrado contundentemente ser inmunes.
Nosotros no colaboramos.
¿ Qué proponemos ?
1. Ante todo: centrar nuestro trabajo y esfuerzo exclusivamente en los hechos reales al margen de cualquier entelequia.
El verdadero antagonismo que rije la acción política de nuestro país no es la antigua confrontación “izquierda-derecha” que es agitada como un tigre de papel para ocultar a la verdadera oposición “nacionalismos-unionismo”.
El único problema grave con que nos enfrentamos en España es real y en absoluto teórico : los nacionalismos, fanatismos integristas y totalitarios que dividen a la fuerza a la población según su lengua, raza u origen territorial, con el objetivo de disgregar el país y expoliar más profundamente los fragmentos resultantes.
Un nuevo fantasma empieza a abatirse sobre Europa: las dictaduras nacionalistas. Es el verdadero “neo-nazismo”, el fascismo, y no esas bandas de descerebrados con su parafernalia nostálgica. El nacionalismo renace al impulso de los grandes poderes económicos internacionales, y de algún país ( Alemania ), como instrumento para desintegrar paises y eliminarlos como obstáculos políticos para sus ambiciones.
2. Definir nítidamente a nuestro enemigo.
De la podredumbre de la “izquierda” ha surgido una nueva ortodoxia social a la que se adhieren como “antisistema” toda clase de autodenominados “Nuevos Movimientos Sociales” ( NMS ):
- Las minorías sexuales arribistas.
- El ecologismo fraudulento.
- El fundamentalismo, religioso o étnico.
- El antioccidentalismo.
- El indigenismo.
- El neo-totalitarismo.
- El animalismo.
- Los "okupas".
- Las ONGs, bálsamo para las falsas conciencias, negocio subrepticio y, a veces, microcapitalismo salvaje.
Estos movimientos sociales constituyen, en conjunto, la ideología de lo “políticamente correcto” como expresión del “neo-progresismo posmoderno”.Y, cómo no, detrás y entretejido en todos ellos, manipulándolos e instrumentalizándolos, porque realmente no los suscribe, el nacionalismo y su “razismo sin raza”: el etno-culturalismo.
3. Nuestros objetivos estratégicos.En el momento histórico presente el objetivo de nuestra labor es:
a) Movilizar la resistencia.
Se concreta en la creación de una actitud y un estilo decididamente antinacionalista.
Es decir poner en acción la autovaloración y reivindicación de nuestra auténtica realidad como sociedad y como cultura.
Avivar el estado de conciencia que perfile con claridad la omnipresencia del nacionalismo en la base de todos nuestros problemas presentes y su trayectoria histórica.
b) Aglutinar nuestro bando.
Se concreta en construir la “unidad de acción política” al servicio del criterio de la eficacia.
Para alcanzar esos objetivos, nuestra acción, basada – en ésta fase – en la propaganda, se estructurará mediante grupos O.A. operando de forma autónoma cuya actividad y coordinación generará la dinámica que perciba la superación de la etapa presente y señale el futuro.Nuestra propaganda, que se desarrollará por todos los medios posibles y a todos los niveles posibles, sean cuales fueren, tenderá a esos objetivos actuales mediante la difusión e implantación de nuestro discurso que:
- Mantenga elevado el tono de la confrontación.
- Desenmascare y denuncie la adulteración del lenguaje, la corrupción de nuestra cultura y la prostitución de nuestra Historia.
- Desvele las falacias de este nuevo irracionalismo y fundamentalismo que parasita el sistema.
- Se enraíce pragmática y directamente en las realidades concretas del entorno local donde se efectúe.
La O.A. no representa revoluciones utópicas, pero tampoco comodidades. A quien venga con nosotros le esperan desengaños y esfuerzos constantes, y muchas veces soledad e incomprensión, pero le ofrecemos ser realmente útil contra la arrogancia y la mentira de los nacionalismos disgregadores, alejarle de las obsesiones ideológicas, todas ellas estériles, y conocer nuestra cultura e Historia, sin partidismo ni prejuicios.

Con tu gente.
Ahora.
España es libertad y progreso.
Por la resistencia. Unidad, libertad, bienestar.
Nacionalismo es fascismo y guerra, miseria y explotación.
Contra la corrupción autonómica.
Que no te humillen.
Ilegalización de los nacionalismos.
¡ Con nosotros !